5 feb 2006

Sentarse A Esperar El Autobús De La Felicidad


Sí, es cierto, siempre esperamos tiempos mejores en los que creemos que nos hemos "ganado" la felicidad y podremos disfrutar de ella. Siempre vamos posponiéndola (cuando termine de estudiar, cuando tenga una casa propia, cuando tenga coche y podamos hacer ese viaje que quería...) En fin, está claro que es más fácil de esta manera, aunque a la larga sea más doloroso cuando nos demos cuenta de nuestra equivocación. Es más fácil esperar algo que no llega, porque al menos vivimos de esa espera. No nos damos cuenta (o mejor dicho, no nos queremos dar cuenta) de que es ahora cuando tenemos que luchar, en este preciso instante es en el que podemos cambiar algo, ni antes ni seguramente después porque seguiremos actuando de igual manera. Pero claro, ahora viene la cuestión, cuando te conciencias de esto, ¿qué puedo hacer en este momento para ser feliz? ¿alguien sabe acaso cuál es la mejor forma de actuar? Es demasiado complicado preguntarnos en cada momento, ¿que está mal en nuestra vida? ¿qué quiero conseguir? ¿qué necesitaria? demasiadas preguntas sin respuestas fijas para estar pensando siempre en ellas. Si, mejor no plantearnos en este momento, lo dejaremos para más tarde, siempre para más tarde, porque nos da miedo llegar a ver que quizá no alcancemos a ver la respuesta. ¿Qué es mejor entonces? ¿seguir posponiendo las preguntas y respuestas? ¿o ser realistas y ver que ese "mundo maravilloso de la felicidad" no existe como tal? No se, no se, yo no tengo la respuesta... ¿la sabe alguien? En fin, preguntas hechas hasta la saciedad y, quizá porque les tenemos miedo, no nos atrevamos a hablar de ellas en el día a día. No hay una asignatura en el colegio que nos haga cuestionarnos todo esto, ni que nos ayude a llegar a posibles soluciones o a vivir con ellas. Nos limitamos a esconderlas en un cajón de nuestra mente sin recurrir a ellas, o ahogarlas cuando se atreven a surgir. ¿Miedo a algo que no podemos o no sabemos como cambiar?
Es mejor tener la mente ocupada, y no preguntarse constantemente el por qué de todo. Quiero ser feliz, quiero ser tonta. Quiero tener una de esas mentes privilegiadas que creen saber la verdad, tenerlo todo claro. En la vida esto está bien y esto mal, he de estudiar una carrera con salida mientras me busco novio, buscarme trabajo, casarme, tener hijos y esperar que estos crezcan con la esperanza de haberlos criado con suficiente cariño para que no te metan en un asilo. mmm... algo falla, siempre falta el siguiente paso para esperar a ser felices. y después el siguiente, y luego, otro más. Y es que es difícil saber qué deberíamos cambiar en este momento para tener una sonrisa en los labios.