Promesas
Suena el despertador y, delante de mi tazón de cereales al que apenas puedo ver porque mis ojos no están acostumbrados a estar abiertos a una hora como ésta, pienso en lo que me prometí anoche. Ahora tengo un día por delante, ¿qué haré con él?
Dejo pasar el tiempo sin darme cuenta y la promesa de aprovecharlo se va quedando más y más pequeña hasta que ya no queda apenas nada… y se fue.
Suena el despertador...
Dejo pasar el tiempo sin darme cuenta y la promesa de aprovecharlo se va quedando más y más pequeña hasta que ya no queda apenas nada… y se fue.
Suena el despertador...

1 Comments:
Tu promesa me trae a la mente a Phil, ese hombre desesperado que no puede salir de El día de la marmota. Que cada mañana lo despierta el mismo despertador con la misma música, las mismas noticias y los mismos presentadores, y él siente que no puede hacer nada; que volverá a repetirse todo. Probablemente sólo dependa de tí, como para Phil, pero quien sabe... Suerte.
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