8 feb 2006

Promesas

Suena el despertador y, delante de mi tazón de cereales al que apenas puedo ver porque mis ojos no están acostumbrados a estar abiertos a una hora como ésta, pienso en lo que me prometí anoche. Ahora tengo un día por delante, ¿qué haré con él?
Dejo pasar el tiempo sin darme cuenta y la promesa de aprovecharlo se va quedando más y más pequeña hasta que ya no queda apenas nada… y se fue.
Suena el despertador...


1 Comments:

Blogger Unknown said...

Tu promesa me trae a la mente a Phil, ese hombre desesperado que no puede salir de El día de la marmota. Que cada mañana lo despierta el mismo despertador con la misma música, las mismas noticias y los mismos presentadores, y él siente que no puede hacer nada; que volverá a repetirse todo. Probablemente sólo dependa de tí, como para Phil, pero quien sabe... Suerte.

mié feb 08, 05:30:00 p. m.  

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