27 feb 2006

Año Erasmus. Experiencias En Países Fríos

Hay varias etapas. La primera, en la que llegas totalmente ilusionado, pasas malos ratos pero encuentras siempre alguien que te echa una mano y piensas: “qué maravilloso todo eso! Que gente tan amable!”
Después va cambiando el tema: esa gente tan amable desaparece del mapa, se vuelve agria, no vuelve a interesarle hablar con el extranjerito de turno o te das cuenta de que tanta amabilidad tenía un propósito…
Más tarde llega la etapa de “afectarme a mí?” ¿Que se te ponen estúpidos en el súper? Te ríes, total, son seres depresivos, vivir con este frío tiene que congelar las ganas de… todo. ¿Que tus compañeras de piso solo te hablan para preguntarte si has pagado este mes o decirte que te toca limpiar el baño? Bueno, la relación hostal no está mal del todo. No tienes apoyo de ningún tipo pero no pierdes tiempo en hacer como que te preocupas por sus problemas, y no te gastas un duro en traerle cosas typical spanish! ¿Que tú buscas amigos para poder practicar el idioma y ellos sólo quieren aprender “tu” lengua? Pues le saqueas lo que puedas y te despides con esa cara inocente-incrédula que tanto ensayaste ante el espejo “ah, creíste algo? Es que en mi país lo hacemos así…” En fin, sacar de donde no hay.
Me pregunto cual será la próxima parada. Supongo que como a esta gente le cuesta abrirse encontrarán el momento oportuno para darte un abrazo y decirte que eres una persona maravillosa unos 5 días antes de coger el avión de vuelta. Está claro, en el último momento todo os queréis mucho, el tiempo que pasasteis juntos fue el mejor de vuestra vida y qué penita mas grande que no os volváis a ver… Pues culpa suya! como dice Candela Peña en Princesas “que te hubiera conocido antes”