19 feb 2006

Inyecciones


Otro intento por luchar contra mi misma y rebuscar alguna sensación parecida al ánimo. Un viaje, de los que se hacen sin ninguna ilusión pero que crees necesitar para cambiar estos días de hastío. Me pregunto en qué estaría pensando cuando acepté la invitación, por qué no me quedé en casa con mi amiga depresiva. No era necesario pasar estos incómodos momentos tratando de simular una sonrisa… No sé exactamente cuándo decido dejarme llevar, pero ya no me preocupo por actuar, solo cierro los ojos y escucho, siento, bailo… y cuando los abro, me tropiezo con una sonrisa cómplice, unos gestos, unas palabras no dichas y ellas me susurran que suba de nuevo al mundo, me inyectan una nueva necesidad de exprimir el mundo.
Cuánto durará esta vez…