Sinceridad Mal Entendida
No pido a todos los “sinceros”, a los que asquea tanto la hipocresía, que embarren con sus opiniones. Basta con no acercarse si no les gusta lo que ven.
No hace falta echar mierda al mundo para mostrar que lo odias, simplemente no participes de él.
Me adelanto a cualquier comentario: a mí tampoco me sale ser hipócrita, pero no por ello aburro a los demás con mis críticas negativas hacia lo mismo, siempre lo mismo, ni voy por ahí tocándole el hombro a la gente “eh, tu! No me gustas” “oye chico, me das asco” …
No hace falta echar mierda al mundo para mostrar que lo odias, simplemente no participes de él.
Me adelanto a cualquier comentario: a mí tampoco me sale ser hipócrita, pero no por ello aburro a los demás con mis críticas negativas hacia lo mismo, siempre lo mismo, ni voy por ahí tocándole el hombro a la gente “eh, tu! No me gustas” “oye chico, me das asco” …

2 Comments:
Con tu reflexión, creo que he llegado a una conclusión:
La sinceridad es algo que se debe racionar: unas veces es hablada y otras silenciada. Ante todo, respeto, pues si no lo hay, es algo tan feo como la hipocresía que intentan combatir aquellos a quienes te refieres.
¡Un saludo!
Mejor no lo hubiese podido resumir: respeto.
Gracias!
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